ravioli anguila ahumada

Ravioli de queso cremoso con anguila ahumada en aire de cuajada

Tiempo de preparación: 1 hora 30 minutos

El ravioli de queso con anguila ahumada en aire de cuajada es un regalo para el paladar, una explosión de sabores increíbles para tu boca. El ravioli es una de las pastas más valoradas en todo el mundo ya que gracias a su versatilidad, permite jugar con la creatividad en la cocina tanto como tu imaginación te permita. Con este plato harás que tus comensales lleguen al mismísimo cielo a través de los 5 sentidos. ¡Una magnífica bomba de sensaciones!

Ingredientes

Para 4 personas:

Cómo preparar la pasta de los ravioles

La pasta philo es una masa elaborada con agua, harina, aceite y sal y que tiene el grosor tan fino de una hoja de papel. Muy parecida a la pasta brick pero a la vez totalmente diferente.

La masa brick está hecha con sémola de trigo en lugar de harina y es más gruesa e hidratada que la philo. Además, aunque son fácilmente intercambiables, es conveniente recurrir a la pasta brick para un resultado más rústico y a la philo para un acabado más elegante (teniendo en cuenta que la philo es más delicada y difícil de trabajar).

Tanto una como la otra, podemos encontrarlas en el supermercado o elaborarlas en casa.

¿Prefieres prepararla con la masa clásica? Mira el paso a paso para hacerla fácil en casa.

El relleno de los ravioles

Empezamos con el relleno: cortamos y trituramos las manzanas y mezclamos con 100 cc. de agua. Cocemos en un cazo 15 minutos a fuego lento hasta conseguir una salsa espesa y dejamos enfriar.

Para rellenar los ravioles, colocamos la pasta en láminas sobre una superficie plana y distribuimos el relleno: untamos una pequeña porción de queso y ponemos trocitos de anguila ahumada muy pequeños encima y un poco de manzana. Colocamos otra lámina encima tal y como hacen aquí y cortamos en círculos alrededor del relleno para dar forma a nuestros ravioles.

Cuando el ravioli esté listo, lo hervimos hasta que esté al dente para simplemente servir y decorar con el aire de cuajada. Simple y extremadamente delicioso.

El aire de cuajada

En primer lugar hay que hacer la cuajada. Es muy fácil: sólo tienes que poner a humear (que no llegue a hervir) un litro de leche fresca entera en un cazo y cuando llegue a los 50º, apagar el fuego para añadir la leche en polvo, las 20 gotas de cuajo y un poquito de sal.

Repártela en tarros, cúbrelos con papel film y guárdalos en el horno apagado hasta que cuajen para reservarlos en la nevera a posteriori. Puedes ver más información sobre cómo preparar cuajada en este artículo.

El aire de cuajada es simplemente hacer una espuma con la cuajada con el batidor eléctrico (batir 10-15 minutos).

Consejos para esta receta

Algunos consejos para trabajar la masa es que la dejes expuesta al aire lo mínimo posible. Mientras no se esté utilizando, deberá estar cubierta con un paño y recuerda que siempre la debes trabajar con cuidado y rapidez. Es importante sacarla de la nevera 3 horas antes de ponernos a cocinar y nunca acabar con salseado ya que humedecería la pasta.

Si tienes poco tiempo, recurre a placas de lasaña para hacer los raviolis.

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