Técnica del ahumado: ¿Cómo se ahuman los alimentos?

Técnica del ahumado: ¿Cómo se ahuman los alimentos?

El ahumado es una técnica que sirve no solo para conservar alimentos, sino para darles un sabor y una textura especiales. En los últimos años se ha extendido el consumo de alimentos sometidos a este proceso como nuestra anguila ahumada. ¿Sabes en qué consiste y cuáles son las técnicas del ahumado?

La técnica del ahumado consiste en exponer alimentos al humo de diferentes maderas, generalmente aromáticas y libres de resinas. Esto aporta a los alimentos nuevos sabores y texturas, aparte de aumentar su tiempo de conservación. En los últimos años, el uso del ahumado ha aumentado y se ha convertido en una tendencia no solo por sus propiedades conservadoras, sino por el plus de sabores y matices que puede dar a los productos.

 

Orígenes del ahumado

 

Si bien sus orígenes no están del todo claros, todo apunta a que la técnica del ahumado nació en la prehistoria, cuando los primeros hombres descubrieron que los alimentos situados cerca del fuego se conservaban durante más tiempo que los que no estaban expuestos a este.

La primera prueba fehaciente del uso del ahumado se encontró en Cracovia, la primera cámara de ahumado procedente de la edad de piedra. A partir del siglo XIX, los métodos se fueron afinando y modernizando hasta llegar a las técnicas que se emplean hoy en día.

 

Técnicas de ahumado

 

Actualmente existen dos técnicas de ahumado mayoritariamente extendidas: en frío y en caliente. Cada técnica dota al producto de un sabor y unas características distintas.

El ahumado en frío se realiza a temperaturas entre los 20º y los 30º, por lo que se aplica habitualmente a productos previamente cocinados. En este proceso, el alimento adquiere aromas más dulces y tostados, así como una textura tierna. Es el tipo de ahumado más extendido, y el que se aplica generalmente a pescados como el salmón y… sí, la anguila.

El ahumado en caliente es una técnica menos extendida, más propia de países nórdicos y de EEUU. En esta técnica, la temperatura de ahumado alcanza entre 55º y 80º grados, reduciendo así el tiempo necesario de exposición y cocinando los productos. Los alimentos adquieren con este tipo de ahumado matices más amaderados y especiados, y una textura más seca y firme.

¿Has probado ya nuestra anguila ahumada? La puedes encontrar en diferentes versiones, para que descubras por tí mismo los poderes del ahumado en un producto que ya de por sí es delicioso. ¡Pruébala y cuéntanos tus sensaciones!

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